Región Norte Grande

Portal de Noticias para la Region Norte de Argentina.

Martes 24 de mayo de 2022

El modelo regional

Sección
Integración
Fecha
15 de abril de 2022

por El Ancasti (*)

El proceso de descomposición política que el binomio presidencial no acierta a revertir hace más evidente el afianzamiento del eje de poder que los gobernadores vienen tejiendo desde el lanzamiento de la Liga del Norte Grande en diciembre de 2020. El grupo fue conformado por los mandatarios de las diez provincias de la región con el propósito de contrapesar la gravitación del área metropolitana, reuniendo masa crítica suficiente para defender, promover y gestionar intereses comunes ante la Casa Rosada. Como la mayoría de sus miembros forma en el peronismo, ofrecía también una plataforma para que el presidente Alberto Fernández ganara autonomía respecto de la vicepresidenta Cristina Kirchner, afincada con el gobernador Axel Kicillof en el Conurbano bonaerense.

Aunque Fernández nunca se avino a encarar la construcción de un poder propio para equilibrar las cargas dentro del Frente de Todos, los gobernadores se convirtieron de hecho en su principal sostén ante las acometidas del cristinismo. Esto fue particularmente notorio en la crisis precipitada por las renuncias del ministro del Interior Eduardo “Wado” De Pedro y varios funcionarios de La Cámpora tras la derrota en las primarias del año pasado, seguida de una carta de Cristina al Presidente cargada de recriminaciones.

Recién designado Jefe de Gabinete, el gobernador tucumano Juan Manzur coordinó un encuentro de Fernández con los mandatarios que se celebró en La Rioja, a la que no se permitió el ingreso de De Pedro –que había desistido de su dimisión- ni del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.

Aparte de Manzur y del anfitrión, Ricardo Quintela, participaron de aquella cumbre Sergio Uñac (San Juan), Jorge Capitanich (Chaco), Raúl Jalil (Catamarca), Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Mariano Arcioni (Chubut). Axel Kicillof (Buenos Aires), Alicia Kirchner (Santa Cruz), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Omar Perotti (Santa Fe) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego).

Las expectativas de que el Jefe de Estado aprovechara el respaldo para afirmar su autoridad se diluyeron en poco tiempo. Los gobernadores prefirieron no participar del acto que Fernández organizó en Buenos Aires después de las generales para celebrar que se habían achicado distancias con la oposición y prefirieron reunirse ese 17 de noviembre –Día de la Militancia- en San Juan, con la excusa del partido entre Argentina y Brasil.

La fractura con el kirchnerismo por el acuerdo con el FMI fue la otra oportunidad en que mostraron su consistencia.

El caso es que la Liga del Norte Grande, que hizo su novena reunión el viernes pasado, en Salta, consiguió hasta el momento mantenerse íntegra pese a la fragmentación del Gobierno nacional, emergente de la crisis política del área metropolitana. Es lógico: la estabilidad política de la mayoría de las provincias contrasta demasiado con el tembladeral en que ha se ha convertido una administración nacional que apostó al Conurbano pese a los fuertes indicios sobre la volatilidad del área.

El acuerdo entre gobiernos provinciales asoma como alternativa de articulación nacional ante el fracaso de la Casa Rosada para vertebrar un proyecto colectivo.

En tal sentido, el modelo del Norte Grande empieza a replicarse, al tiempo que se diluyen las expectativas de que Fernández y Cristina depongan posiciones ante una escena crítica, con inflación desbocada a pesar de que continúan las restricciones en el mercado cambiario y aún no se han instrumentado ajustes en las tarifas.

El país se feudaliza en regiones y las administraciones provinciales comienzan a confluir en torno a sus similitudes. Los gobernadores Juan Schiaretti, Gustavo Bordet y Omar Perotti, de Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe, resucitan el eje Centro preparándose para lo que viene.

La impresión general es que el experimento Fernández-Kirchner está agotado y es indispensable avanzar en los cimientos de otra construcción. No se trata solo de las elecciones, sino de armar un piso elemental de coincidencias para hacer pie en la ciénaga de la impotencia.

(*) diario de Catamarca.-

Buscador

Envíe esta noticia a un amigo

Puede enviar la noticia a varias personas separando las direcciones con comas.

Desarrollado por 27Sur