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Viernes 10 de julio de 2020

Norte Grande: El ritual de rescatar al NEA-NOA

Sección
Integración
Fecha
13 de enero de 2020

Sergio Schneider *

La visita de Alberto Fernández al Chaco fue para Jorge Capitanich si no un pastoso “mimo al alma”, al menos un gesto político que le hace sentir que las acrobacias aéreas que tiene por delante para poner bajo control las cuentas públicas no serán sin red.

El presidente no solo eligió a la provincia que administra “Coqui” para su primera visita oficial al interior del país desde su asunción, sino que además cumplió el ya clásico ritual de prometer una “reparación histórica” para el Norte Grande (NEA-NOA), ratificó el apoyo nacional para inversiones como la del Puerto Las Palmas y no mezquinó fotos a ningún dirigente ni lugareño durante el acto de entrega de una veintena de viviendas.

También visitó el emprendimiento arrocero y piscicultor de La Leonesa, allí donde varios años atrás fueron expulsados a los golpes, por funcionarios municipales y matones honoris causa, el investigador del Conicet Andrés Carrasco, el entonces diputado provincial Carlos Martínez y otras personas que pretendían participar de una disertación sobre el daño que los agrotóxicos ocasionan a los seres humanos en aquellos territorios en que no se respetan las normas de uso de esos productos. Carrasco (ya fallecido) y Martínez no estuvieron esta vez, pero casi todos los demás protagonistas de aquella colorida anécdota sí.

En parte de la prensa nacional la agenda de Alberto en tierra chaqueña fue presentada como un respaldo explícito y calculado del presidente a Capitanich; la expresión de una sociedad de índole casi personal, que trasciende a la estrategia de estrechamiento de filas con los gobernadores del palo. “Alberto Fernández escenificó su alianza con Capitanich en su primer viaje al interior”, tituló el diario La Nación.

La crónica sumaba que dos días antes “Chaco fue la provincia más beneficiada de las cinco administraciones que recibieron anticipos financieros por parte del gobierno nacional, que le adjudicó 2000 millones de pesos, luego de distintas gestiones ante funcionarios y organismos oficiales. Fue el doble de lo que recibió el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, ahogado en deudas y compromisos impagos, y que Juan Manzur, el gobernador de Tucumán que también goza de un vínculo privilegiado con el presidente”.

Y agrega que “la ayuda a Capitanich no fue solo económica: Fernández dispuso días atrás que Domingo Peppo, el gobernador y rival interno hasta el 10 de diciembre, fuera designado embajador en Paraguay, con lo que su principal preocupación partidaria quedó por el momento desactivada”. El dato es parcialmente erróneo, porque en verdad a quien Capitanich desearía ver en una embajada en Asia septentrional es a Gustavo Martínez. En vez de eso, lo tiene sentado a siete cuadras de la Gobernación, en la intendencia de Resistencia, y ambos prometen cuatro años para alquilar no balcones pero sí los primeros asientos junto al ring side del peronismo provincial. Pero esto es otra historia.

AGUAS TURBULENTAS

La posibilidad de contar con la ambulancia presidencial para los siniestros fiscales no es poca cosa, pero tampoco hay que ilusionarse. La capacidad de auxilio del Estado nacional también está comprimida por la crisis y la necesidad de equilibrar las cuentas, primer examen que la Argentina deberá sortear si quiere acordar una reprogramación de los compromisos de deuda externa. Mientras tanto, sigue siendo una incógnita si las medidas anunciadas hasta aquí reanimarán la economía o no. Por eso Capitanich presentó ayer su propio plan de contingencia a fin de que los números cierren. La batería de medidas incluye algunas que son como las aceitunas en las picadas que ofrecen los bares: están siempre, no sirven para demasiado pero ayudan a generar la impresión de que en la tabla hay muchas cosas. Es lo que sucede con el ítem sobre “reducción de partidas destinadas a viáticos y combustibles” o la "venta de bienes ociosos”, cláusulas de austeridad que venimos escuchando desde los tiempos del general Obligado.

Mucho más interesante es, en cambio, la decisión de congelar vacantes en el Estado y de resolver las necesidades de recursos humanos de ciertas áreas con los excedentes de otras. Una decisión que de haber sido adoptada en diciembre de 2007 le hubiese ahorrado al Estado la descomunal masa salarial que agregó la incorporación de casi 40.000 nuevos empleados públicos en los doce años consecutivos que lleva la provincia bajo gestión del justicialismo. Porque aunque Capitanich dijo que un alto porcentaje del martirio de la caja se debe a los años de recesión de la administración nacional macrista, también confirmó -en otro momento de su conferencia de prensa- que hoy el 96% de los ingresos de coparticipación federal (el principal recurso presupuestario) se va en pagar sueldos. Un abismo al que la provincia se arrojó sin que nadie la obligase.

El plan tiene otros objetivos cuyas chances de éxito son directamente proporcionales a las posibilidades de una reactivación económica nacional que, además, debería ser potente. En ese paquete está, por ejemplo, la idea de que Sameep y Secheep mejoren las cobranzas a sus usuarios, bajando los índices de morosidad, y que con eso más una renegociación de deudas con sus proveedores puedan funcionar sin asistencia del Poder Ejecutivo. O la intención de levantar los ingresos vía impuestos provinciales a pesar del contexto recesivo, y confiando en que este concluya pronto.

Más accesibles parecen, en todo caso, los puntos relacionados con la obtención de al menos una porción de las transferencias nacionales adeudadas para cubrir el déficit de la caja jubilatoria del Insssep y con los pagos de la parte de la deuda provincial que fue contraída con el Estado nacional, para los cuales la Casa Rosada podría fijar condiciones más blandas si despeja su propio frente externo.

LA VIDA ES SUEÑO

Del menjunje de reducción de gastos, eventuales renegociaciones con acreedores y mejoras de ingresos, el gobierno provincial espera obtener un alivio de 13.000 millones de pesos en la mochila fiscal, de los cuales 4.700 millones serán podas al gasto. Parece demasiada ilusión, pero al equipo gubernamental no le queda más remedio que soñar en grande. Capitanich dijo que el universo total del endeudamiento del Chaco -entre pasivos consolidados y flotantes- podría rondar los 61.000 millones. Y este año hay vencimientos programados importantes. Los pagos de servicios y gastos de la deuda consolidada superarán los 10.000 millones, y el total de compromisos que caerán en sus cuatro años de gestión por este mismo concepto supera los 46.000 millones. Una parte de esas obligaciones está en dólares.

Salir vivo de este laberinto no es lo único que debe conseguir el gobierno. Además, hay que recomponer servicios básicos que descendieron a un nivel crítico, como el educativo y el sanitario (el gobernador admitió ayer la grave carencia de insumos y medicamentos en hospitales y centros de salud); satisfacer el apetito del monstruo estatal y no descuidar a la legión de movimientos sociales (algunos ya convertidos en verdaderas franquicias familiares) para mantener la “tregua social” anunciada el mes pasado. Si todo fuese puro deporte, deberíamos titular la noticia sobre este partido desigual diciendo que las autoridades van por la hazaña.

Aun así, el peronismo, como actual fuerza gobernante del país y de la provincia, no tiene derecho a sentirse parte de ninguna epopeya. Si algo tiene de plural la Argentina es su decadencia. Y así como el desastre que debe resolver Fernández es el resultado del tremendamente torpe manejo que Macri hizo de las condiciones explosivas dejadas por Cristina, aquí en el Chaco la obligación de ser hoy bomberos de las cuentas públicas no borra los años en los que lo que estaba de moda era ser piromaníacos.

Frente a una sociedad cansada y descreída, solo los muy fanáticos de un bando y de otro se consuelan peleando sus batallitas de redes sociales. El resto espera ver que arriba hay trabajo, humildad, sentido común, capacidad autocrítica y honestidad en todas sus versiones. Cosas que nunca alcanzan, pero que siempre serán un buen comienzo. En buena hora si estrellarse contra la realidad genera ese cambio.

* diarionorte.com

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